Dr Juan Álvarez de Mon

Fracturas vertebrales

FRACTURAS VERTEBRALES

Las fracturas vertebrales se producen cuando una o varias vértebras de la columna pierden su integridad. Pueden aparecer después de un traumatismo, como una caída o un accidente, pero también ante traumatismos de menor intensidad cuando existe osteoporosis u otra alteración que debilita el hueso.

No todas las fracturas de vértebra tienen la misma gravedad ni requieren el mismo tratamiento. Su localización, el tipo de fractura, la estabilidad de la columna y la posible afectación de estructuras nerviosas son algunos de los factores que deben valorarse para decidir el tratamiento más adecuado.

¿Qué es una fractura vertebral y por qué puede producirse?

Una fractura vertebral o fractura de columna vertebral es una lesión que afecta a una de las vértebras que forman la columna. Puede localizarse en la región cervical, torácica (dorsal) o lumbar. 

Las fracturas traumáticas suelen relacionarse con accidentes de tráfico, caídas desde cierta altura u otros traumatismos de alta energía. En cambio, en personas con osteoporosis o fragilidad ósea, una vértebra puede fracturarse ante una caída leve o incluso ante esfuerzos de menor intensidad.

En estos pacientes son frecuentes las fracturas vertebrales por compresión, que pueden producir pérdida de altura o acuñamiento del cuerpo vertebra, en las que el cuerpo de la vértebra pierde parte de su altura. También pueden aparecer fracturas patológicas asociadas a enfermedades que afectan a la resistencia del hueso.

Determinar el origen de la fractura es importante porque puede influir tanto en el tratamiento de la lesión vertebral como en la necesidad de estudiar y tratar la calidad ósea.

¿Qué síntomas puede provocar una fractura vertebral?

El síntoma más habitual es el dolor dorsal o lumbar, que puede comenzar bruscamente después de un traumatismo y aumentar al ponerse de pie, caminar o realizar determinados movimientos.

Dependiendo de la localización y características de la fractura, también puede producir limitación para realizar las actividades habituales y, en determinadas fracturas por compresión, pérdida de altura vertebral o cambios progresivos en la alineación de la columna.

Cuando la fractura afecta al canal vertebral o a estructuras nerviosas pueden aparecer hormigueo, pérdida de sensibilidad o debilidad. La presencia de pérdida de fuerza, dificultad importante para caminar o alteraciones en el control de la vejiga o el intestino requiere una valoración médica urgente.

El diagnóstico de una fractura vertebral comienza con la historia clínica, la valoración del mecanismo que ha provocado la lesión y una exploración física y neurológica.

Las pruebas de imagen permiten confirmar la fractura y conocer sus características. La radiografía puede identificar alteraciones en la forma o altura de una vértebra, mientras que la tomografía computarizada (TC o TAC) ofrece mayor detalle sobre la estructura ósea y el patrón de la fractura.

La resonancia magnética (RM) permite valorar, entre otros aspectos, los tejidos próximos a la vértebra, el canal vertebral, los ligamentos y las estructuras nerviosas.

A partir de estos estudios, el especialista puede valorar si se trata de una fractura estable o inestable, si existe afectación neurológica y qué tratamiento puede ser necesario.

Cuando la fractura puede estar relacionada con osteoporosis o fragilidad ósea, el estudio puede completarse con una densitometría ósea y otras pruebas dirigidas a conocer el estado del hueso.

El tratamiento de una fractura vertebral se establece individualmente. Depende de aspectos como la localización, el patrón y estabilidad de la fractura, la intensidad del dolor, la calidad del hueso, la presencia de deformidad y la existencia o no de afectación neurológica.

Por este motivo, una fractura de vértebra no implica necesariamente una operación.

Tratamiento conservador de una fractura vertebral

Las fracturas estables y sin compromiso neurológico pueden tratarse de forma conservadora en muchos casos.

El tratamiento puede incluir medicación para controlar el dolor, reposo relativo y adaptación temporal de la actividad. En determinados pacientes también puede indicarse una ortesis o corsé para limitar temporalmente determinados movimientos y proporcionar soporte durante el proceso de consolidación.

La evolución clínica y los controles mediante imagen permiten comprobar la estabilidad de la fractura y determinar cuándo puede recuperarse progresivamente la actividad. La rehabilitación puede formar parte del tratamiento cuando esté indicada según la evolución del paciente.

Cifoplastia y vertebroplastia en fracturas vertebrales

En determinadas fracturas por compresión que continúan provocando dolor puede valorarse una técnica de cementación vertebral.

La cifoplastia y vertebroplastia son procedimientos mínimamente invasivos mediante los que se introduce cemento óseo en la vértebra fracturada para reforzarla y estabilizarla.

No todas las fracturas son candidatas a estas técnicas. La indicación depende del tipo de lesión, su antigüedad y evolución, la intensidad del dolor, la estabilidad y las características generales del paciente.

¿Cuándo puede necesitar cirugía una fractura vertebral?

Las fracturas inestables, determinadas deformidades importantes o las lesiones que comprometen estructuras neurológicas pueden requerir una intervención quirúrgica.

En estos casos puede ser necesario realizar una fijación u osteosíntesis vertebral mediante tornillos y barras para estabilizar el segmento afectado. Dependiendo del tipo y localización de la fractura, estas intervenciones pueden realizarse mediante diferentes abordajes y técnicas.

Cuando una fractura lumbar requiere estabilización y fusión de uno o varios segmentos, una de las técnicas que puede valorarse es la artrodesis lumbar posterior.

Tras una intervención, el seguimiento y, cuando esté indicado, la rehabilitación tras cirugía de columna forman parte del proceso de recuperación funcional.

La valoración de una fractura vertebral debe determinar qué vértebra está afectada, qué tipo de fractura se ha producido, si la columna permanece estable y si existe compromiso de las estructuras nerviosas.

El Dr. Juan Álvarez de Mon, especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología y responsable de la Unidad de Columna y cirugía mínimamente invasiva del Hospital San Rafael de A Coruña, realiza el diagnóstico y tratamiento de fracturas vertebrales. 

A partir de la valoración clínica y de las pruebas de imagen se determina si el caso puede tratarse de forma conservadora, si puede beneficiarse de una técnica de cementación como la cifoplastia o vertebroplastia o si requiere una intervención para estabilizar la columna.

Si te han diagnosticado una fractura vertebral o necesitas valorar las opciones de tratamiento, puedes solicitar una consulta con el Dr. Juan Álvarez de Mon en A Coruña.

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