Cómo se tratan las fracturas vertebrales por aplastamiento
Las fracturas vertebrales por aplastamiento se producen cuando una vértebra pierde parte de su altura porque el hueso no soporta correctamente la carga. Pueden aparecer tras una caída, un traumatismo o, con mucha frecuencia, en personas con osteoporosis o fragilidad ósea.
Este tipo de fractura puede provocar dolor intenso de espalda, dificultad para incorporarse, caminar o permanecer de pie y, en algunos casos, una postura más encorvada. Aunque el término «vértebra aplastada» puede resultar alarmante, no todos los casos necesitan cirugía. El tratamiento depende del tipo de fractura, la estabilidad de la columna, la intensidad del dolor y el estado general del paciente.
Qué es una fractura vertebral por aplastamiento
Una fractura vertebral por aplastamiento afecta al cuerpo de la vértebra, que se comprime y pierde altura. Esto puede suceder en la zona dorsal o lumbar y suele manifestarse con un dolor localizado que empeora al moverse, cargar peso o permanecer mucho tiempo en una misma postura.
En personas mayores o con osteoporosis, una fractura vertebral puede aparecer incluso después de un esfuerzo leve. Por eso, cuando el dolor de espalda es intenso, repentino o no mejora con el paso de los días, es importante realizar una valoración médica y pruebas de imagen.
Tratamiento conservador de una vértebra aplastada
En muchos casos, el primer paso es el tratamiento conservador. Este puede incluir reposo relativo, medicación para controlar el dolor, uso de corsé u ortesis y seguimiento médico para comprobar la evolución de la fractura.
El reposo absoluto no siempre es recomendable durante periodos prolongados, ya que puede favorecer la pérdida de fuerza y autonomía. Por eso, el especialista suele pautar una actividad controlada, evitando esfuerzos, cargas y movimientos bruscos de la columna durante las primeras semanas.
El corsé puede ayudar a estabilizar la zona y reducir el dolor mientras la fractura consolida. Su uso dependerá del tipo de fractura, su localización y las necesidades de cada paciente.
Rehabilitación tras una fractura vertebral
La rehabilitación tras una fractura vertebral puede ser importante para la recuperación, especialmente cuando el paciente ha perdido movilidad, fuerza o confianza al moverse.
El trabajo suele orientarse a mejorar la postura, fortalecer la musculatura de la espalda, recuperar la movilidad de forma segura y reducir el riesgo de nuevas caídas. En pacientes con osteoporosis, también es fundamental abordar la salud ósea para prevenir futuras fracturas.
La recuperación puede durar varias semanas y varía según la edad, el estado físico previo, la gravedad de la fractura y la respuesta al tratamiento.
Cuándo se valora una intervención para una fractura vertebral
Cuando el dolor persiste a pesar del tratamiento conservador, la fractura limita mucho la movilidad o existe un aplastamiento vertebral relevante, el especialista puede valorar técnicas mínimamente invasivas para reforzar la vértebra afectada.
En estos casos, procedimientos como la cifoplastia y vertebroplastia en A Coruña pueden ayudar a estabilizar la fractura y aliviar el dolor en pacientes seleccionados.
La indicación debe estudiarse siempre de forma individual. No basta con observar una vértebra aplastada en una prueba de imagen: hay que valorar el dolor, el tiempo de evolución, la estabilidad de la fractura y el estado general de la columna.
Qué papel tienen la vertebroplastia y la cifoplastia
La vertebroplastia consiste en introducir cemento óseo en la vértebra fracturada mediante una pequeña punción. Su objetivo es reforzar el cuerpo vertebral y reducir el dolor asociado a la inestabilidad de la fractura.
La cifoplastia es similar, pero antes de aplicar el cemento se introduce un pequeño balón que puede ayudar a crear una cavidad e intentar recuperar parte de la altura perdida de la vértebra.
Ambas técnicas se utilizan en casos concretos de fracturas vertebrales dolorosas, especialmente cuando el tratamiento conservador no ofrece una mejoría suficiente.
Cuándo consultar con un especialista en columna
Conviene consultar con un especialista si aparece dolor intenso tras una caída, existe un diagnóstico de osteoporosis, el dolor impide caminar o descansar con normalidad, o la molestia persiste a pesar del tratamiento inicial.
Un diagnóstico adecuado permite diferenciar una fractura estable de una lesión que requiere un mayor seguimiento o un tratamiento específico. También ayuda a elegir entre reposo relativo, corsé, rehabilitación o técnicas de refuerzo vertebral según cada caso.
La valoración de un especialista en columna permite estudiar la situación de forma individualizada y determinar el tratamiento más adecuado para cada paciente.
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